viernes, 28 de agosto de 2015

Grado de responsabilidad de los compliance officers según los criterios de Estados Unidos

Cada vez más acciones en contra de CCO (caso de Eugene Mason) ha borrado la línea entre la función tradicional de asesoramiento de los oficiales de cumplimiento de aquellos con funciones de control, que son funciones reservadas a la alta administración.
De los casos en cuestión la responsabilidad por la actividad de supervisión de los oficiales de cumplimiento parece extenderse a toda la organización. Haciendo surgir a unos atajadores de la responsabilidad surgida por la negligencia de los principales pese a las precauciones que se pudiesen tomar.

 Sin embargo el criterio adoptado en Judy Wolf peca por el otro extremo, por considerar que un oficial de cumplimiento que alteró en forma intencional documentos antes de una revisión de las autoridades regulatorias no merece sanción alguna.


En el término medio de estos dos criterios extremos, se podría aplicar el criterio de la regla del buen hombre de negocios, bajo la cual el Sr. Masón no hubiese recibido sanción por haber actuado de buena fe y con razonable diligencia, a diferencia de Wolf que debería haber sido sancionado por no haber obrado con ninguno de los referidos criterios.  

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